sábado, 25 de julio de 2009

Ejecutivo Senior o el desafío del negocio propio?

Sin dudas es una pregunta que alguna vez, todos aquellos que ocupamos una posición clave en alguna organización, sea nacional o internacional, tuvimos con cierta frecuencia en nuestra cabeza.
¿Por qué?
Antes de analizar la respuesta, es interesante empezar a entender el por qué de la constante pregunta.

Uno de los motivos centrales, entiendo que debe ser el manejo de los recursos versus las utilidades que arrojan las decisiones.
Cuando la frecuencia en la toma de decisiones, combinadas con el vértigo del resultado y la soledad del poder nos demuestra el éxito, vemos como el accionista disfruta a pleno. Concretamente ahí aparece nuestra famosa pregunta.

¿Y si lidero mi propio negocio?...Administro bien los recursos, las decisiones son acertadas y las utilidades son importantes, ¿Por qué no hacerlo?
¿Por qué no ser el dueño de mi propia Empresa?
Hay capacidad, experiencia de años y criterio comprobado a la hora de hacer negocios.

Que interesante sería ser mi propio jefe.
Es conocido y debatido con cierta frecuencia en los libros de negocios o administración, las cualidades que se deben tener para comenzar con el propio negocio.

A continuación menciono algunas cualidades que podrán contribuir a poder elegir ésta opción.

Soy una persona muy ambiciosa y con una capacidad creativa interesante.
Pienso en grande y actúo en grande.
Me auto-motivo en forma constante y tengo la capacidad de motivar a la gente en forma natural
No siento problema alguno en cuestión de horarios, las horas extensas no son un inconveniente.
Soy una persona altamente proactiva.
Tengo un espíritu independiente y tengo la plena seguridad en como deben hacerse las cosas en forma correcta.
Prefiero ser líder a ser liderado.
No temo asumir riesgos.
Soy creativo y me incomodan los límites.
Tengo suficiente autoconfianza, basado en mi profundo autoconocimiento.

Son afirmaciones que un ejecutivo senior comparte casi en su totalidad y diría que hasta las siente en forma diaria.
Claramente son competencias y cualidades que se deben tener para ser un buen Gerente o Director. Pero si las cualidades y competencias son similares a las de un Entrepneur, ¿Por qué ceder los resultados? ¿Por qué no asumir los riesgos, invertir y confiar en las propias capacidades?

El desafío es intentarlo, confiar en el instinto y en nuestras cualidades para hacer las cosas. Entonces, ¿Cuál será el próximo paso? Definir el tipo de negocio a comenzar.

Para tal fin, debemos considerar estas tres preguntas que orientarán la decisión anhelada.

¿Qué cosas me gustan hacer realmente?
¿Qué cosas hago bien y para qué soy realmente bueno?
¿Qué mercado/industria esta dispuesto a pagarme por estas cosas?

La combinación de estas tres respuestas nos orientará al mejor destino.
Aparecerán la pasión, el entusiasmo y la excelencia, acompañados de la satisfacción vocacional.
El regalo más importante que somos capaces de darnos. Hacer lo que nos apasiona y ganar dinero.

Habrá que comenzar con los sueños, y hacerlos realidad.

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